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martes, 15 de noviembre de 2011

Por que creo que los liberales debemos votar al PP el proximo dia 20.

La campaña electoral de las elecciones generales del año 2011 está a punto de concluir. En unos días, concretamente el próximo 20 de Noviembre, domingo, los españoles estamos llamados a decidir cual será nuestro Gobierno durante los próximos cuatro años. La coyuntura actual es verdaderamente complicada, ya que hoy mismo hemos conocido, por ejemplo, que la "prima de riesgo" de nuestro país ha superado los 450 puntos básicos, un nuevo (y desastroso) record.

En esta situación tan delicada, creo que es deber de todos los liberales hacer una reflexión serena sobre el sentido de su voto el próximo domingo. Desde "Mosquetero Liberal" pretendemos, con total honestidad política e intelectual, convencer a los liberales a optar por un voto claro, en favor del Partido Popular, mas no un voto que sea "cheque en blanco" para dicho partido. Un voto serio, responsable, coherente con las ideas liberales y que se deba solamente a éstas.

A nuestro juicio, el día 20 de Noviembre se decide como comenzar a afrontar la recuperación de esta Crisis en que vivimos. Una Crisis económica desde luego, pero también una autentica Crisis nacional y moral a la que nos han conducido siete largos y angustiosos años de gobierno socialista.

Creemos que el próximo día 20 los españoles en general, y los liberales muy en especial, debemos contraer un deber político doble. En primer lugar, nuestro voto debe servir para acabar con estos años de desmanes socialistas que han convertido un país medianamente próspero y libre en una suerte de colonia arruinada y entregada servilmente a los intereses colectivistas. En segundo lugar, nuestro voto debe servir para que se forme en España un Gobierno fuerte, con respaldo parlamentario suficiente para llevar a cabo las duras medidas que a nuestro juicio son necesarias para frenar el ansia colectivizadora del "Socialismo Obligatorio" y para devolver a España a una senda de libertad (tanto civil y política como económica) que permita a España recuperar su lugar entre las naciones civilizadas.

Creemos también, que votar al Partido Popular, pese a sus inconcreciones y sus peligrosas derivas "pseudo-liberales", es, a día de hoy, la única alternativa de voto capaz de cumplir ambos objetivos liberales.

No se trata de entregarse, a forma de suicida desesperado, en manos de un poder omnipotente, sin límites, sin posibilidades de otra salvación al abandonar el colectivismo socialista para entregarse a un colectivismo conservador.

Se trata, por el contrario, de un voto condicionado. De un voto responsable que a partir del día 21 nos obligue a los liberales a estar muy pendientes de todas y cada una de las decisiones adoptadas por un partido que controlará no solamente el Gobierno de la Nación, sino también la práctica totalidad del poder autonómico y local en nuestro país. Esa circunstancia es siempre, desde una óptica liberal, muy peligrosa, y debemos estar vigilantes. Ahora, conocemos lo que significa este 20-N. Significa elegir entre la incertidumbre sobre el posible abuso de poder del Partido Popular y un más que cierto y conocido abuso sistemático del poder por parte de los genuinos socialistas. En ese contexto, entre la quiebra nacional y el ahogamiento de libertades individuales, creemos que a diferencia de lo expuesto por el refrán popular, SÍ QUE MÁS VALE LO BUENO POR CONOCER QUE LO DESASTROSO YA CONOCIDO.

En definitiva, un voto responsable, orientado a cuestiones esenciales y muy muy crítico a partir del día siguiente. Votar PP es el único modo de no tener a los socialistas en el Gobierno y de que ese Gobierno sea lo suficientemente fuerte para no depender de nacionalistas voraces e irresponsables.

martes, 8 de noviembre de 2011

El Presidente de la Realidad vs. El Terror de la Distopía Cyberpunk

"Todas las variedades de interferencia con los fenómenos del Mercado no solamente fallan en alcanzar los objetivos pretendidos por sus autores y partidarios, sino que traen un estado de cosas el cual -de acuerdo con sus propias evaluaciones- es menos deseable que el estado previo de los asuntos que deseaban alterar."

- Ludwig von Mises -


Muchos años han pasado desde que von Mises, tal vez el más grande economista del siglo XX (a Hayek podemos considerarle más bien un humanista en la tradición clásica del termino, alguien que trata la economía, la política, la sociología, el derecho y hasta la psicología, todas y cada una de las ciencias de la acción humana), dejase claras dos cuestiones entre tantas otras: la imposibilidad teórica del socialismo y la inevitabilidad de que todo sistema intervencionista no solamente provoque efectos contrarios a la finalidad perseguida sino que en última instancia conduzca irremisiblemente a la implantación del socialismo, ya que en el largo plazo es imposible una "tercera vía" entre la economía de libre mercado y el socialismo.

Bien, muchos años han pasado, es cierto, pero parece que no todos se han enterado. Ayer, los españoles asistimos al primer y único debate televisivo de la campaña entre los dos candidatos a ocupar la Presidencia del Gobierno a partir del próximo día 20 de Noviembre, fecha en que los españoles están llamados a las urnas. Al principio se esperaba un debate soso y sin ninguna clase de interés. No obstante, nos equivocabamos. El debate si arrojó luz sobre algunas cuestiones que comentaremos brevemente.

En primer lugar, y como bien ha reflejado toda la prensa, nos encontramos con una situación insolita. Un candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que hacía dejación de funciones y se limitaba a, con la correspondiente dosis de demagogia y mentira tan característica de los miembros que cada vez más pueblan su partido, intentar pintar un futuro muy negro para los españoles desde el momento en que su adversario, Mariano Rajoy, al que daba directamente como Presidente llegase al poder. ¿Su estrategia? Intentar, sin éxito, que Rajoy anunciase que acabaría con el subsidio de desempleo, que dejaría a los españoles sin sus pensiones y que acabaría con la educación y la sanidad en España. No obstante, fue incapaz de lograr su objetivo, quedando en un ridículo mayúsculo que todos los españoles han podido comprobar.

En segundo lugar, algunas de las iniciativas presentes en el discurso del candidato socialista supondrían, de llegar éste al poder (algo cada vez más improbable, pero nunca imposible), la ruina directa de España. Rubalcaba afirmó querer la bajada de los tipos de interés y presionar al BCE (Banco Central Europeo) para que siga dicha política. La propuesta de Rubalcaba traería de la mano dos consecuencias totalmente nefastas: en primer lugar, continuaría con la expansión crediticia insoportable que nos ha llevado a esta situación aumentando aún más el endeudamiento (algo que Rubalcaba dejó demostrado que "le encanta") y a su vez supondría un alza de la inflación en todos aquellos países que, a diferencia del nuestro, lo están haciendo bien y están creciendo económicamente. No se si Rubalcaba planteó eso por total desconocimiento o por pura maldad, en cualquier caso alguien así no debe ser Presidente del Gobierno.

Rubalcaba también anunció otra serie de medidas, situadas entre el keynesianismo y el socialismo real, como son la subida de impuestos y la creación de otros nuevos (especialmente orientados a impulsar la "lucha de clases" a la que parece haber retornado el Partido Socialista), abogó por aumentar el Gasto Público y el endeudamiento (algo sumamente inteligente viendo nuestra situación de Crisis Fiscal y de Deuda Soberana), propuso un mayor crecimiento del Sector Público, apostó por un mayor papel del Estado en la fijación de precios (por ejemplo obligando a que los bancos recorten sus comisiones), etc. Todo ello medidas que como bien anuncio el economista von Mises primero y sus discípulos de la Escuela Austriaca de Economía después, nos conducirían irremisiblemente hacia el Socialismo.

Tercero, Mariano Rajoy por su parte pudo presentarse como hombre de Estado (que poco me gusta esa expresión, de verdad, pero es la que se usa en el lenguaje de la clase política que padecemos), como un Presidente seguro. Afeó la política y gestión socialista de estos años y evitó casi todas las trampas que puso el candidato socialista en su camino. Además, logro hacer que Rubalcaba quedase como un cínico y un mentiroso (el propio Rubalcaba en un lapsus llegó a admitirlo cuando dijo "ahora es usted el que miente", reconociendo que él había mentido anteriormente). Sus propuestas han sido calificadas de vagas y poco concretas. Bien, puede ser, no vamos a discutirlo. No obstante, planteó con claridad cuales son los dos grandes problemas ahora mismo en España en un ámbito económico y social: la elevada tasa de desempleo (superior a la de cualquier país de la UE y más cercana a la de países de Oriente Medio que a la de nuestros socios comunitarios) y un elevado déficit público y endeudamiento (consecuencia en buena medida del asfixiante papel del Sector Público en Economía). Rajoy identificó bien los problemas, planteó alguna línea de solución (con las cuales en algunos casos los liberales debemos coincidir plenamente, en otras con matices y en otras de manera mucho más dudosa) que no pasan por el establecimiento del socialismo y logró dar una cierta seguridad a los españoles al no caer en las burdas trampas de su adversario.

Cuarto. No obstante, muchas más dudas nos despierta la fase final del debate. En esta última parte con el titulo de "otras políticas" (o sea, no economía ni política social), el debate (en buena medida mucho más calmado y con más acuerdo, en línea con lo que Hayek llamaba "socialistas de todos los partidos") se centró en dos cosas totalmente inanes: la supresión de las diputaciones provinciales (que propone el PSOE ahora que no gobierna en casi ninguna de ellas) y el papel que las mujeres tienen en los equipos de unos y otros partidos. Durante estos años de Gobierno socialista, en línea con lo que dijo von Mises ("tan pronto como abandonamos el principio que el gobierno no debe interferir en ningún asunto relacionado con el estilo de vida del individuo, terminamos regulando y restringiendo a este último hasta los más mínimos detalles."), nos hemos encontrado con un retroceso sin precedentes en las libertades individuales. El Gobierno ha presionado a los ciudadanos para que no fumen, para que coman lo que el Gobierno considera saludable, para que no realicen descargas en Internet, para que los hijos se eduquen en los valores morales del "Socialismo Obligatorio", para que las menores maten a los hijos que llevan dentro sin ni siquiera comunicarselo a los padres, para que asuman una teoría oficialista sobre las causas y consecuencias de la Guerra Civil de hace 75 años, para que autonomías como Cataluña gocen de poder de control total sobre las conciencias de sus ciudadanos, para que los ciudadanos piensen ante la corrupción política que al final "todos los políticos son iguales" y para tantas otras cosas. De todo ello (alguna cuestión aprobada tambien por el Partido Popular, nuevamente en la línea hayekiana de "socialistas de todos los partidos") ni una palabra. Solamente, Mariano Rajoy entró al trapo, y de manera poco afortunada, en la cuestión del Matrimonio Homosexual que, al fin y a la postre, no limita (sino en muchos casos aumenta) la libertad de los individuos sobre como vivir sus vidas.

En definitiva, una cuestión, la esencial en estas elecciones, la económica, arrojó un panorama desolador para el candidato socialista y bastante halagüeña para el popular. Mariano Rajoy, en ese sentido, puede estar satisfecho ya que logró (con poca dificultad además) hacer llegar su mensaje de necesidad de cambio.

Hace muchos años que von Mises falleció. Durante años, décadas incluso, Ludwig von Mises y la Escuela Austríaca de Economía estuvieron condenados al ostracismo en el mundo académico copado por keynesianos, positivistas e intervencionistas de todo pelaje hasta que en la decada de los 70, su principal discípulo Friedrich Hayek volvió a darle vida en las circunstancias de la Crisis del Petróleo.

Hoy en otra Crisis, la que algunos llaman "La Gran Recesión" se ha producido un debate electoral. En ese debate, y por citar el título de un libro de autor tan querido para el socialismo real como Gabriel García Márquez hemos asistido a la "Crónica de una Muerte Anunciada". Ha sido la muerte anunciada de una candidatura, la del socialista Pérez Rubalcaba, a la Presidencia del Gobierno el próximo 20-N. Ha sido, en definitiva, la muerte anunciada de la "Distopía Cyberpunk" del candidato Rubalcaba.

jueves, 27 de octubre de 2011

Un vídeo vergonzoso

"Confiar la instrucción pública al Estado constituye una perversa maquinación tendiente a moldear la mente humana, de tal manera que no exista la menor diferencia de un individuo a otro; el molde a tal efecto utilizado es el mas grato al régimen político imperante, ya se trate de una monarquía, una teocracia, una aristocracia, o bien a la opinión pública del momento; en la medida que tal cometido se realiza con acierto y eficacia, queda instalado un despotismo sobre la inteligencia de los hombres que más tarde, por natural evolución, somete a su imperio el cuerpo mismo de la gente”

-John Stuart Mill, "Sobre la Libertad" -


Empiezo comentando que en este blog voy a intentar en la medida de lo posible de distancianciarme de la realidad política cotidiana, especialmente la española, que tanto hastío causa. No obstante, hay cosas que a uno le provocan en demasía. Una de esas cosas es el uso que el Socialismo hace siempre de la mentira, la manipulación y la demagogia, especialmente en forma de técnicas de "Videopoder" (ver Sartori, 1992).

El último de los resultados de esas técnicas se ha producido con la elaboración del ya famoso en nuestro país vídeo de "Niño rico, niña pobre" a través del cual el Partido Socialista Obrero Español (en adelante PSOE) hace un ejercicio de cinismo considerable con el fin de:

1) Defender la Educación Pública
2) Atacar con saña a la Educación Privada
3) Criticar a los gobiernos autonómicos del Partido Popular
4) Extender la noción de lucha de clases abarcando también a los sectores infantiles de nuestra sociedad.

Esta actuación, ha logrado que todos los medios del país se fijen en la campaña del candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y ha hecho que todos estemos pendientes de un proyecto político al que sin duda alguna nadie da como ganador de las elecciones generales que se celebraran en más o menos tres semanas. Campaña que además tiene un eslogan tan conciliador como el de "Pelea".

Sin embargo, el vídeo "Niño rico, niña pobre" que muestra a un PSOE altamente preocupado por las clases más desfavorecidas, por la igualdad de oportunidades y por una educación pública de calidad frente a una derecha rapaz y clasista no puede ser más falso y no puede poner más en evidencia las incoherencias y la invalidez del proyecto auspiciado por Rubalcaba. Los hechos que podemos destacar, basados en el pasado y presente del Socialismo y de nuestros socialistas en España, son los siguientes:

1) Los líderes socialistas, lejos de haber estudiado en la educación pública lo han hecho en su mayoría en centros escolares privados, y los que no lo han hecho (seguramente por carecer su familia de medios) se encargan ahora muy mucho de enviar a sus hijos a dichos centros. Así por ejemplo conocidos socialistas han estudiado en mi colegio, Nuestra Señora del Pilar, sito en la Calle Castelló número 56 de Madrid: son los casos del propio Rubalcaba, de Javier Solana o del último candidato del PSOE al Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky (al que recientemente se entrevistaba en la publicación de Antiguos Alumnos).

2) Los líderes socialistas (entre ellos casos como el del propio señor Rubalcaba o el propio señor Solana) son responsables de las peores leyes educativas que haya conocido el país: la LOGSE y la LOE (la primera durante los Gobiernos de Felipe, la segunda durante los de José Luis). Esas leyes han supuesto la merma de la calidad educativa hasta situarnos en clara competencia con Marruecos (país en que la tasa de analfabetismo según PNUD entre 2005 y 2008 era del 43,6% de la población), han supuesto el fin de la educación pública como motor para el ascenso social de las clases más humildes y han reducido drásticamente el nivel de conocimientos de los jóvenes españoles al finalizar la educación obligatoria (eso sin contar el creciente fracaso escolar).

3) La concepción de la educación del PSOE (manifiesta en su programa político-educativo) responde a la clásica mentalidad socialista de la "escuela desde arriba" propia de los sistemas de planificación central socialista que tan mal resultado (tanto práctico como ético) han dado en los diversos ámbitos de la realidad social (incluido por supuesto, el ámbito educativo). El plan socialista ha sido siempre el de alejar la potestad de educar (que en origen corresponde a los progenitores o tutores legales) para someterlo al criterio de los planificadores estatales creando una escuela igualitarista (aunque en el fondo bastante alejada de la igualdad de oportunidades que dicen perseguir), libre de toda exigencia y responsabilidad, y de naturaleza tendencialmente totalizadora. (para complementar, ver Ballester, 2011)

En definitiva, el vídeo "Niño rico, niña pobre" lejos de convencer de las bondades socialistas para la educación pública, pone de manifiesto una vez más la autentica concepción socialista de la educación y la política: la demagogia y la incoherencia total existente entre mensaje y práctica política.


REFERENCIAS:

Ballester, Manuel: Bases Ideológicas del Sistema Educativo Español. ¿Por qué hay que mejorar la educación?, en "Cuadernos de Pensamiento Político, 31", FAES, 2011 (Julio/Septiembre).

Sartori, Giovanni: Videopoder, en Sartori: "Elementos de Teoría Política", Alianza, 1992.

Vídeo "Niño rico, niña pobre" disponible en Internet: http://www.youtube.com/watch?v=omssLO5eVgY